miércoles, 2 de abril de 2008

ADIOS A MI "PRIMO" A JUAN CARLOS URIBE MARÍN

Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío
que no lo puede llenar la llegada de otro amigo.

Gracias Juan Carlos, por tu apoyo, por tu cariño, por tus consejos, por tu ayuda incondicional, por tus palabras de aliento, por esa amistad desinteresada que siempre depositaste en mí.

Enhorabuena la vida me puso a compartir con un ser tan especial como tú.

Tu muerte me sorprendió. Paz en tu tumba y mi silencio por demás es elocuente ante la enorme tristeza que embarga mi corazón.